VPN, autenticación multifactor, gestión de dispositivos — los elementos que separan el trabajo remoto seguro del trabajo remoto riesgoso.
El trabajo remoto llegó para quedarse en muchas empresas, pero no siempre llegó acompañado de la infraestructura de seguridad necesaria. Revise estos puntos:
- ¿Usan VPN para conectarse a los sistemas internos, o los empleados acceden directamente desde su red doméstica sin ninguna capa de protección?
- ¿Tienen autenticación multifactor activada para el correo y los sistemas críticos a los que se accede remotamente?
- ¿Los dispositivos que usan los empleados remotos están gestionados por la empresa, o son equipos personales sin ningún control ni antivirus corporativo?
- ¿Existe una política clara sobre qué se puede y no se puede hacer desde una red doméstica o pública (por ejemplo, evitar trabajar desde Wi-Fi de cafeterías sin VPN)?
- ¿Saben qué información sensible se está descargando o compartiendo desde ubicaciones remotas?
- ¿Tienen forma de revocar el acceso rápidamente si un empleado remoto deja la empresa o su dispositivo se pierde o es robado?
El trabajo remoto seguro no depende de una sola herramienta — es la combinación de acceso controlado (VPN, MFA), dispositivos gestionados, y políticas claras que el equipo realmente conoce y sigue. Si alguno de estos puntos quedó en blanco, es un buen punto de partida para la conversación.